RESEÑA HISTÓRICA DE LA DIÓCESIS  

 
A la villa del Espíritu Santo.- nombre que se dió a la primera población que se fundó en esa zona con intenciones de aprovechar las ventajas del puerto-. se le concedió un escudo Real.
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Los pobladores de estas tierras, al tiempo de la llegada de los españoles fueron indígenas de la cultura náhuatl; en la actualidad en el territorio de la Diócesis, unas 50,000 personas distribuidas en 6 municipios, son de esta cultura y hablan su lengua.

A esta parte del país llegaron los conquistadores en 1534. Encontraron una pequeña población con el nombre de Coatzacoalcos (nombre que significa “Lugar donde se esconde la serpiente”, o “Lugar donde desaparece la serpiente”, quizá en alusión al mito de Quetzalcoatl, que presumiblemente salió por este lugar) situada al borde del río del mismo nombre, a unos 3 kilómetros del mar, en la confluencia de los ríos Coatzacoalcos y Uxpanapa, lugar que hoy se llama “Paso Nuevo”.

Llegaron a este lugar en la Fiesta de Pentecostés y le dieron el nombre de “Villa del Espíritu Santo”. Posteriormente, parece que a principios de este siglo, se llamó Puerto México y después de la expropiación petrolera se le volvió a llamar con su nombre indígena.

Hay información acerca de la designación real, en el siglo XVI, de Coatzacoalcos como sede de una diócesis. Sin embargo, esto no se llevó a cabo y eclesiásticamente Coatzacoalcos comenzó a existir como parte de la Diócesis de Antequera (después llamada Oaxaca); posteriormente, al dividirse Antequera, formó parte de la Diócesis de Tehuantepec; en este siglo, se dividió Tehuantepec, se erigió San Andrés Tuxtla y Coatzacoalcos formó parte de la diócesis de San Andrés.

Durante el tiempo de la Colonia, la evangelización se realizó preferentemente en lugares más poblados y menos inhóspitos o expuestos a enfermedades. La atención más constante a esta zona del país empezó a darse, a finales del siglo XIX y a principios del siglo pasado. El pueblo de Coatzacoalcos era demasiado pequeño y sólo hasta el siglo XX se habla de un párroco, el Presbítero Francisco Gutiérrez, muy querido entre la gente que lo conoció, que fue padre en la fe de muchos actuales feligreses de esta zona, varias veces desterrado a Cuba durante la persecución religiosa, formador de buena parte de la población actual de este lugar.

La perforación de pozos de Petróleo se inició en la segunda década del siglo XX en esta zona. Vino la compañía ‘El Águila’ de Inglaterra y explotó los yacimientos del lugar, fundó las ciudades de Minatitlán, Las Choapas, Agua Dulce, etc. Después de la expropiación petrolera, hecha por el Presidente Lázaro Cárdenas, la empresa pasó a manos del Estado Mexicano. El desarrollo de esta industria, sobre todo a partir de 1970, provocó una gran inmigración proveniente de muchas partes del país, y dio como resultado, en primer lugar, una población muy heterogénea, principalmente en las ciudades. Se calcula que un 50% de la población de esta zona proviene de otras partes del País. Esta inmigración rápida y masiva produjo un desfase entre las capacidades civiles para crear servicios de urbanización y las de la Iglesia para evangelizar, ya que el número de sacerdotes, no pudo crecer al mismo ritmo que una explosión demográfica de esas dimensiones.

La construcción de una gran presa de agua para regadío y producción de electricidad en el estado de Oaxaca, que colinda al Oriente con el estado de Veracruz, alrededor de 1950, obligó a desplazar a esta región a muchos chinantecos, una etnia con fuerte tradición y cultura. Se abrió para ellos entonces, en la Selva del Sur del estado de Veracruz, una zona de más de 100 kilómetros de largo y unos 20 de ancho, conocida como el Valle de Uxpanapa, colindante con el Estado de Oaxaca y las Diócesis de Tehuantepec y Tuxtla Gutiérrez, y en ella se ubicaron los indígenas chinantecos desplazados. Se trazaron y distribuyeron en total 25 poblados que cuentan en la actualidad con alrededor de 50,000 habitantes. Estos poblados son principalmente de las etnias Chinanteca y Usila. Se han abierto en esa zona nuevos poblados ocupados por indígenas zoques y tzoltziles.

El Excmo. Sr. D. Guillermo Ranzahuer, obispo de San Andrés Tuxtla, junto con su presbiterio realizó un estudio de su diócesis y vio la necesidad de dividirla para su mejor atención. Hizo la debida petición y la Santa Sede creó la diócesis de Coatzacoalcos con la bula Plane Conscii, que fue ejecutada el 1º de mayo de 1984 por el Excmo. Sr. D. Girolamo Prigione, entonces Delegado Apostólico, tomando posesión de la Diócesis ese mismo día su primer Obispo Monseñor Carlos Talavera Ramírez.

La necesidad más urgente era atender la región rural que había sido atendida por un sacerdote de la diócesis de San Andrés, P. Juan Manuel Torres, muy querido por todos. También había trabajado el Padre Flaviano Amatulli Valente, con un buen carisma misionero, gran facilidad para organizar la gente, para formarla y para ponerla a trabajar. Pero cuando tomó posesión de la Diócesis Monseñor Talavera, ya no atendían la región dichos sacerdotes. En los dos primeros años se formaron unos 200 catequistas que, a su vez, dieron atención en la vida de fe a mucha gente; muchos de éstos continúan su trabajo en ayuda a sus párrocos.